Cuando nos planteamos por primera vez dejar de fumar el primer objetivo claro es siempre el nulo consumo de tabaco. Esta meta suele ser demasiado grande para los inicios de nuestro proyecto, desmoralizándonos incluso antes de empezar solo visualizando todo lo que conlleva eliminar un hábito tan arraigado. Antes de empezar podemos haber fracasado por no establecernos los objetivos adecuados.
¿Qué debemos hacer entonces? Nuestro primer objetivo es aceptar que queremos dejar de fumar. Con la mentalidad adecuada podremos ponernos manos a la obra, buscando una reducción poco a poco para no sobrecargarnos enseguida y abandonar antes de tiempo nuestro objetivo. No es rápido ni sencillo dejar de fumar, debemos tenerlo siempre presente.