Muchas veces al realizar nuestro particular registro de lo que fumamos encontramos que muchos cigarrillos apenas los recordamos. Los consumimos en situaciones tan automatizadas para nosotros que es incluso natural fumar en ese momento. Estos cigarrillos son muchas veces los más difíciles de eliminar, no sabemos qué hacer para sustituirlos llegando a preferir quitar primero otros que sí recordamos.
Para poder afrontarlos debemos primero conseguir cerciorarnos de cuantos cigarrillos fumamos de este tipo. Con el número ya cuantificado podremos buscar alternativas para sustituir el refuerzo que nos dan, actuando según la situación en la que nos encontremos. Es primordial poder registrar exactamente los momentos, para planificar a continuación qué haremos para eliminarlos.